Cuando dices que quieres lograr algo y haces lo que no te conviene para conseguirlo, te estás
saboteando.
Te saboteas cuando:o Dices pero no haces
o Decides crear equipo en la empresa, departamento o grupo y no delegas, ni escuchas, ni fomentas las
reuniones.
o Decides cambiar de trabajo y repentinamente tienes tantas cosas importantes y urgentes por hacer que
no puedes realizar una búsqueda efectiva.
o Consientes que perduren relaciones con personas que te perjudican y que habías decidido poner
límites, ignorar, o tratar lo imprescindible.
o Se te olvida tomar o llevarte tus medicinas.
o Después de estar ahorrando medio año para amortizar la hipoteca, te gastas el dinero en un capricho.
o Te inscribes en una academia, autoescuela, curso o gimnasio y no acudes o estás con la mente en otro
sitio.
o Te da por ordenar el despacho o hacer llamadas, retrasando el momento de ponerte a preparar el
informe que te han solicitado y que tenías previsto hacer.
o Tras llevar un mes de régimen estricto, lo rompes un fin de semana y empiezas a cumplirlo a medias.
o Etc...
El comportamiento saboteador es muy frecuente y fácil de superar si se sabe cómo
Origen de auto-sabotajeTe saboteas cuando tienes una necesidad interna oculta que es superior al motivo consciente que te
impulsa a mejorar. Actúas para satisfacerla en contra de tus intereses conscientes.
La clave está en ser consciente de la existencia de esta necesidad mayor, aceptarlo y satisfacerla de un
modo más efectivo. Al hacerlo, desaparece el comportamiento saboteador que se originó.
La importancia de detener el comportamiento saboteador está en que mientras la persona que se sabotea
no lo supere, lo más probable es que fracase en la mayoría de lo que emprenda.
¿Cuál es la razón de que no hagamos nada para detener los comportamientos saboteadores?La razón principal es que, sencillamente, COMPENSA. Aparentemente claro. La persona que se
boicotea, en la inmensa mayoría de las ocasiones, obtiene al menos uno de los cinco beneficios
siguientes:
• Atraer la atención ¿qué sucede cuando tienes una bajada de tensión porque se te ha olvidado traerte las
pastillas?
• Librarse de responsabilidades ¿qué sucede cuando te lían tus amigos y rompes tu dieta de líquido y/o
sólido?
• Controlar una situación: ¿qué sucede cuando rompes a llorar o te enfureces si tu pareja, jefe, padres, te
recriminan algo que quieren solucionar?
• Justificarse: ¿qué sucede cuando eres una persona tan ocupada que no tienes tiempo para encontrar
nuevas amistades, otro trabajo, otra casa...?
• Distraer la propia atención de otras prioridades: ¿Qué sucede cuando por salir a divertirte un poco
con tus compañero de trabajo llegas a casa cuando tus hijos ya están acostados y tu pareja distante?
Estos beneficios aparentes son precisamente eso, aparentes. A la larga el precio que pagamos por nuestro
comportamiento saboteador, por encima de las consecuencias prácticas en nuestras vidas y entorno, es
altísimo: perdemos nuestra propia estima y respeto; ¿para qué proponerme conseguir algo que sé que no
voy a lograr?.
Seamos amables con nosotros mismos, siempre hay una razón para todo.
"No dejes que la tristeza del pasado y el miedo del futuro, te estropeen la alegria del presente."