Todos podemos meditar ahora, es algo muy fácil.
Lo único que tenemos que hacer es sentarnos o tendernos tranquilamente, cerrar los ojos y respirar profundamente unas cuantas veces.
El cuerpo se relajará automáticamente; no tenemos que hacer nada para obligarlo. Podemos repetir palabras como " sanar", "paz", "amor" o cualquiera que tenga un sentido para nosotros. Hasta podríamos decir "me amo".
También podemos preguntarnos en silencio "¿qué es lo que necesito saber? " , o repetirnos deseo aprender" ... y quedarnos ahí tranquilamente.
Las respuestas pueden acudir inmediatamente o tardar un par de días en aparecer. Olvídate de toda urgencia, y deja que las cosas sucedan.
Recuerda que la naturaleza de la mente es pensar; jamás nos liberaremos completamente de algunos destellos de pensamiento. Déjalos que pasen.
Tal vez adviertas que en un momento dado tus pensamientos son de enojo, de miedo de desastre. No les des importancia; déjalos pasar como pasan las nubes por un cielo de verano.
Hay quien dice que sentarse derecho, con la columna recta, sin cruzar brazos ni piernas, mejora la calidad de la meditación. Es posible; hazlo si puedes, pero lo importante es que medites con regularidad. La práctica de la meditación produce EFECTOS ACUMULATIVOS: cuanto mayor es la regularidad con que se la practique, mejor responden cuerpo y mente a los beneficios de la relajación, y las respuestas se obtienen con mayor rapidez.
Otro método fácil de meditación es contar simplemente las respiraciones mientras se está tranquilamente sentado con los ojos cerrados. Cuenta uno al inhalar, dos al exhalar, tres al inhalar y así sucesivamente hasta llegar a diez. Después vuelve a empezar por uno.
Si te distraes y te das cuenta de que has llegado a contar hasta dieciocho o treinta, vuelve a empezar desde uno. Si te sorprendes pensando en tu médico, en el trabajo o en la lista de la compra, también: empieza de nuevo a contar desde uno.
NO ES POSIBLE MEDITAR INCORRECTAMENTE. Cualquier punto de partida, es perfecto para ti. Puedes encontrar libros que te enseñarán diversos métodos o puedes acudir a un curso de meditación, que te proporcionará la experiencia de meditar con otras personas. Empieza por cualquier parte, pero deja que meditar se convierta en un hábito en tu vida.
Si esto de meditar es nuevo para ti, te sugiero que empieces con no más de cinco minutos por vez. La gente que se pone enseguida a hacer veinte o treinta minutos de meditación puede llegar a aburrirse y dejarlo por completo.
Cinco minutos una o dos veces por día es un buen comienzo. Si puedes hacerlo todos los días a la misma hora, el cuerpo empezará a pedírtelo.
La meditación te ofrece breves periodos de descanso que son beneficiosos y curativos para las emociones y para el cuerpo.
Ya ves que todos llevamos dentro una tremenda sabiduría. Dentro de nosotros están todas las respuestas a todas las preguntas que jamás podamos hacernos. No tienes idea de lo sabio que eres.
Puedes cuidarte solo. Tienes todas las respuestas que necesitas. Conéctate. Te sentirás más seguro y más poderoso.
No olvides que cuentas siempre con mi apoyo y mi amor .